lunes, 22 de diciembre de 2014

Media de Vitoria (12º)

Llega la primera gran cita de la temporada, una carrera en la que había puesto grandes ilusiones y en la que me fui con un sabor agridulce. Dulce porque conseguí mi mejor marca en la distancia (1:11:36), pero agria porque volvieron los fantasmas del pasado, un fuerte dolor de flato que me hizo perder mucho tiempo en los últimos kilómetros.

No voy a engañar, yo no soy de esos. No necesito ninguna excusa para decir que ayer, simplemente, fue un mal día. Había entrenado como nunca, había descansado lo normal y estaba perfectamente concienciado de lo que iba a hacer este día. La cosa se torció en el peor momento, y por desgracia, es algo que no sé como puedo controlar.

Vitoria es de esas ciudades con un clima un tanto diferente al de Bilbao, el aire es más seco y hace frío. Ayer no iba a ser menos. Este año colocaron la salida en un lugar más alejado, para poder hacerla sin problemas, según aseguraron. Yo no tenía problema, ya que disputaba el Cto de Euskadi y eso nos daba el privilegio de poder salir en las primeras filas.

Km 1: Parcial 3:13. Se da la salida y me coloco en el grupo de cabeza. Veo a los conocidos que seguro no alcanzaré como toman la delantera y yo me coloco donde creo que debo estar. Todo va bien, a pesar de ser un km muy rápido éste tiende a picar hacia abajo, así que no me asusto y dejo pasar el tiempo escondido.

Km 2: Parcial 3:15. Nadie quiere que la carrera se escape y el grupo empieza a seleccionarse. Yo ya empiezo a notar que no estoy tan fresco, aunque esta salida tan rápida puede que tenga la culpa.

Km 3: Parcial 3:16. La cosa sigue seria y aunque el perfil mostraba un recorrido favorable en los primeros km me parece un poco excesivo para llevar este ritmo. No me lío, creo que este es mi grupo sinceramente y que tarde o temprano la carrera irá ralentizándose un poco.



Km 4: Parcial 3:12. Soy el último de mi grupo, comandado por los atletas de C. A. La Blanca. Por detrás ya hay un hueco considerable, así que considero que quedarse aquí es lo mejor. Me cuesta, no voy mal, pero no voy fácil, y todavía queda mucho...

Km 5: Parcial 3:16. De este grupo algunos van escapándose, entre ellos Gorka Lucena y Miguel Ferrer. Por delante ya marchan otros 5 atletas. Yo no veo oportuno dejar este grupo que, por otro lado, me llevan bien.

Km 6: Parcial 3:25. Por fin, en esta zona que pica un poco hacia arriba la cosa se ralentiza y yo cojo aire. Ahora sí que cojo más confianza y si el grupo no se rompe puede que consiga mi objetivo.

Km 7: Parcial 3:23. Hago cuentas. Con todo lo que hemos comido al principio de carrera, hacer un par de km más lentos no es malo. Pero por otro lado tengo mis dudas y no sé hasta qué punto está influyendo el terreno en el ritmo. De todas formas, no se me ocurre dar la cara, tengo una sensación extraña en el cuerpo y prefiero dejar pasar.

Km 8. Parcial 3:28. La cosa se tuerce un poco. Empiezo a notar dolores provenientes de un fato inminente. Intento tranquilizarme y me concentro en poder respirar. Me vengo abajo, por el ritmo, por las sensaciones, porque queda mucho.

Km 9: Parcial 3:22. Recuperamos en este terreno más favorable un ritmo asequible. Los dolores no van a más, pero siguen presentes. No quiero mirar el reloj hasta el paso por el 10. El grupo sigue a la zaga de Gorka y Miguel. Nos sacan casi medio minuto, pero se les ve, lo que es bueno.

Km 10: Parcial 3:17. En este paso marco 33:21, dentro de lo previsto. Eso me da motivación porque aún queda poco más de la mitad, voy bien de ritmo y recuperando. Me concentro en la respiración e intento no obsesionarme con eso. El grupo rueda compacto y aparentemente estable, yo soy el único intruso. ¿Puedo pedir más?



Km 11: Parcial 3:21. La cosa sigue igual, pero empiezo a pasar un momento de crisis que siempre viene a estas alturas. Y como siempre viene, siempre tiene que pasar...

Km 12: Parcial 3:23. No mejoro, me noto fresco de piernas pero me cuesta respirar. No veo que el ritmo mejore y eso me obsesiona. Intento dar relevos, más tarde me daría cuenta que fue un error.

Km 13: Parcial 3:21. No sé si es cosa mía o creo que este recorrido no es adecuado. Me arden los pies por tantos giros, paradójicamente, el medio maratón más rápido de mi vida es el que más largo se me está haciendo.

Km 14: Parcial 3:14. En los planes estaba previsto acelerar a partir del 15, pero se me adelantan y Endika Donnay, en busca de romper el grupo cambia el ritmo. No me queda otra que ponerme detrás y aguantar. Por delante hemos comido mucho terreno, lo que era medio minuto pueden ser ya 20 segundos, quizá menos.

Km 15: Parcial 3:15. La cosa marcha. Nos mantenemos 3 atletas persiguiendo. Por detrás hay un hueco considerable y los dos atletas de delante están a tiro de piedra, como se suele decir. Esto me motiva, e intento aferrarme.

Km 16: Parcial 3:25. No puedo seguir a Endika, y me quedo con Alberto. La respiración la llevo como puedo, pero me cuesta mucho coger aire.

Km 17: Parcial 3:26. A pesar de ser un km un tanto "lento", creo que estamos corriendo con cabeza. Hemos dejado hacer por delante y nos quedamos como podemos a relevar entre Alberto y yo. 

Km 18: Parcial 3:20. La cosa parece que funciona. Hay buen entendimiento. Por delante nos sacan poco más de 15 segundos. Doy el relevo a Alberto y los dolores se vuelven insufribles.

Km 19: Parcial 3:26. No me queda otra que dejar pasar a Alberto. Y bajo el ritmo. Miro alrededor y veo que todo lo que estaba ganando se va al traste. Sigo porque nunca me retiro, porque por equipos podemos quedar bien y porque la marca personal está conseguida si no consigo hundirme del todo en lo que queda.

Km 20: Parcial 3:41. Le indico a Pedro, mi entrenador, que tengo problemas, pero que voy a llegar aunque me arrastre. Me pasan dos atletas y no puedo ni pensar en seguirles. Pienso en que he llegado hasta aquí por algo y que realmente, ¡no queda nada!

Km 21: Parcial 3:45. Parece extraño, pero lo único que se me pasa por la cabeza es que en un entrenamiento ir a este ritmo es ya una cosa seria y, sin embargo, me siento la persona más lenta del mundo. Que caprichoso es nuestro cuerpo, y qué impredecible. Ahora lo pienso con la cabeza fría, porque entonces solo pensaba en llegar a meta y dejar de correr y retirarme de las carreras. Y es que ya me había acostumbrado a no perder. Y no me refiero a perder contra otros, si no a que las cosas no salgan como tú quieres. 

Km 21.1: Tiempo final 1:11:36, mejor marca personal, 12º y 8º atleta vasco. Y es curioso que cuando esto sucede uno salta de alegría. Pero yo no pude hacerlo. Hoy lo veo con otra perspectiva, es algo que nunca imaginé que conseguiría. El año pasado hice 1:13:12 en este mismo campeonato, y ahora mejoro en más de 1:30, con este final agonizante. En mis piernas está poder hacerlo mejor. Y eso es lo que debe prevalecer ante todo.


Por último, me gustaría destacar el gran trabajo del Club Atletismo Santurtzi, ya que conseguimos el segundo puesto en el Cto de Euskadi, a Miguel Faundez por conseguir también su mejor marca personal después de un año duro, y a Saioa, que también la consiguió (y con creces) y que gracias a ella hoy puedo ver las cosas de otra forma.


domingo, 7 de diciembre de 2014

Zalla - Bamaseda - Zalla

Comienza diciembre y siguen las carreras. Esta vez me acerqué a Zalla con Saioa a una carrera mítica ya en el calendario de Enkarterri, Como no entraba en mis planes decidí hacer con ella la carrera. 14 km con dos puntos claves: las subidas a Malabrigo y Gobeo.

El día amaneció desapacible, con lluvias y mucho frío. El objetivo era claro: intentar ganar la carrera y por qué no, romper el récord establecido por ella misma. Yo salí antes en dirección de la carrera, así de paso veía a los primeros antes de la primera subida mientras la esperaba. Tras 4 km me incorporé con ella en plena subida. La carrera estaba ya bastante rota y no se veía a la segunda. Su cara me mostraba una mezcla de nerviosismo y confianza.  

Una vez alcanzado el alto nos lanzamos en dirección a Balmaseda. Llegamos al km 5 con un parcial de 4:11, acompañados por un grupo que iba un poco por encima de sus posibilidades. Mientras dejábamos que se escaparan seguimos constantes y pasamos el km 6 en 4:10. Afrontamos la bajada a Balmaseda en solitario y Saioa empieza a correr. Parcial de 3:40.

Llegamos al avituallamiento y aquí hay mucha gente animando. La emoción hace que cambie su propio ritmo varias veces, y al pasar el puente mira el reloj, ella es así, impulsiva. Le digo que no lo haga, que ya le canto yo los tiempos. Mientras tanto un corredor se nos une y nos dice que la segunda está entorno a minuto y medio. La carrera es suya, ahora hay que pensar en el récord. 

Tras pasar el km 8 en 3:57 y el km 9 en 3:53 el cansancio se va imponiendo. Queda una dura subida, la de Gobeo. Le digo que afloje un poco, que se relaje. Me pasa sus guantes, ya no hace tanto frío... Bajamos un poco el ritmo mientras llevamos con nosotros a un pequeño grupo de corredores. Comienza la subida y le marco un ritmo algo más flojo de lo que a ella le gustaría. Pita el gps, parcial 4:00. Subimos a un ritmo constante y la gente que nos ha adelantado ya no nos saca más tiempo. Lo estamos haciendo bien.

Llegamos a alto y 4:22. Ahora le digo que es cuando hay que apretar, pero es difícil. Así que tomamos la bajada aún con calma y con la esperanza de poder apretar en los km finales. Parcial 3:59 y quedan 2 km de sufrimiento, Ya no volvemos más la cabeza y apretamos los dientes. Le digo que va volando. Ella cree que va pesada, que se va a parar. Le canto un ritmo de 3:43 a paso por el 13, eso no es pararse, sino todo lo contrario. 

No conseguimos alcanzar a los que van por delante, pero sí abrimos hueco con los de atrás. Al paso por el km 14 me abro y atajo para verla entrar en meta. Parcial de 3:49, ganadora y récord de la prueba con 57:30. 



El ganador de la prueba masculina fue nada menos que Juan Carlos "Tete" de la Ossa. Un bonito gesto de un ex corredor profesional de acercarse a correr esta bonita prueba.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Santurce - Bilbao

Por fin llegó la gran cita, la carrera que organiza mi club Atletismo Santurtzi y que no había corrido nunca. La conocía de haberla hecho en bicicleta el año anterior como parte de la organización y tuve la oportunidad de correrla este año. Los días previos ya estaba con demasiados nervios que, sin embargo, pude controlar el día de la carrera. 

Me acerqué con Saioa a la línea de salida y nos tocó esperar un rato antes del pistoletazo. Se mascaba la tensión en el ambiente. El nivel de la prueba así lo exige. Por suerte la salida se hace cómoda y enseguida se va formando la cabeza de carrera.

Km 1: Parcial 3:09. Se trata de la primera parte muy favorable antes de llegar a la primera subida. No sé en qué grupo voy a quedarme porque nadie quiere bajar el ritmo. Vaya lío, tendremos que esperar.



Km 2. Parcial 3:20. Ya en el final de la subida veo que mi grupo lo conforman los conocidos Fontaneda, De La Granja, Ariznabarreta, Ekaitz González, Gorka Lucena... - Van muy rápido -Le digo a Gorka. Su respuesta fue contundente: - Ya -Pues nada, aquí nos quedamos.



Km 3. Parcial 3:13. En el grupo tira Fonta y todos vamos detrás, por delante se ven los demás grupos disgregados en el que alcanzo a ver a David García. A los africanos ya no se les ve.

Km 4. Parcial 3:10. Esta es la zona más favorable. Vamos rápidos y aún así Unai Sáenz me pasa saludando. Pues nada oye, le devuelvo el saludo mientras pienso que voy a morir tarde o temprano.

Km 5. Parcial 3:10. Sorprendentemente me siento cómodo en el grupo, aunque mi cabeza piensa que lo pagaré, aún quedan más de 10 km, pero el grupo permanece unido y por detrás la brecha ya es grande. No queda otra que mantenerse dentro hasta lo que dé el cuerpo.

Km 6. Parcial 3:10. Este km coincide con el paso por Barakaldo y la cosa se pone seria. Siento un par de tirones no intencionados y me voy a cola de grupo. No tengo mucha intención de dar la cara, es más, pretendo quedarme si alguien me acompaña.

Km 7. Parcial 3:13. En este momento pierdo un poco el contacto con el grupo y me quedo con Gorka y otro atleta. No dura mucho el momento de semi-crisis y volvemos a enganchar en la zona de Lutxana.

Km 8. Parcial 3:19. Esto es otra cosa. El grupo parece que ya va más cansado, pero sinceramente, no creía que pudiera ocurrir. Recupero un poco el aliento y me asiento otra vez dentro del grupo. Pienso que puede ser por la coincidencia del avituallamiento, así que me mantengo expectante. 

Km 9. Parcial 3:23. Efectivamente el ritmo se reduce mucho, tanto que me siento con ganas de tensar, pero aún queda mucha carrera y no sé si podré descolgar a alguien, al fin y al cabo hay mucho gallo y nunca me he visto con esta gente en esta situación.

Km 10. Parcial 3:17. Justo antes de llegar al matadero de Zorroza me la juego y cambio el ritmo, más con la idea de descolgar a alguien del grupo y llevarme a otros en mi aventura. Pero nadie se me pega y pienso que ya la he liado. Ahora solo puedo pensar en coger al siguiente.

Km 11. Parcial 3:14. Ya en solitario alcanzo a Driss Bensaid y sigo mi aventura camino a Olabeaga. Me siento bien y con fuerza. Escucho una voz que me dice: -Ya estás en Bilbao, en tu casa. -Eso me hace tirar más fuerte. 

Km 12. Parcial 3:17. Alcanzo a El Hachoumi en el Euskalduna y escucho más gritos de ánimos. Esto hace que dé más de lo que pueda dar y se encienden las alarmas. El fatídico flato reaparece años después para hacerme más difíciles las cosas. Pienso que quizá pueda controlarlo antes de que me deje fundido.

Km 13. Parcial 3:21. El dolor se vuelve más agudo. He perdido gas y pienso que puedo perderlo todo. Por detrás he podido sacar una buena renta que espero pueda mantenerla. Ahora llega el paso complicado, un par de giros algo duros para mi respiración. Veo a El Oulla delante mío y creo que puedo cogerle, pero el dolor es intenso...

Km 14. Parcial 3:23. Veo mis esperanzas frustradas ya que pierdo ritmo y El Hachoumi me vuelve a alcanzar. Me intento aferrar a él y que me lleve al menos hasta el inicio de la cuesta final. 

Km 15. Parcial 3:16. Ir a rueda me ha servido, pero la cuesta acaba conmigo. No me entra el aire y me estoy ahogando. Pierdo unos metros pero miro hacia atrás y a poca distancia veo que se acerca el grupo comandado por Oier. Pero todo lo conseguido en estos últimos km no puede irse al traste. Tiro por casta, no por fuerza, porque no me queda. Pedro me canta el puesto en Albia y no, aquí ya no puedo flaquear.



Km 15,8. Parcial 3:14. Se trata de un sprint. Veo a mi madre en la última curva que da hacia la Gran Vía y ya no puedo parar. Por delante estaba todo vendido así que echo la vista atrás y tengo tiempo para poder controlar la distancia y disfrutar brevemente de lo conseguido. Puesto 18º en la general y 5º de Euskadi, por detrás de unos ilustres como Kike Sebastian, Marc Hurtado, Unai Sáenz y David García. ¿Puedo pedir más?

La única pega que puedo poner es que quizá fui demasiado inquieto. Siempre he pecado de ser conservador, sobre todo en mi época ciclista, pero ayer hice un cambio un poco lejos de meta y lo pagué al final. Creo que también es un síntoma de confianza, aunque debo ser un poco más cauto porque ayer sufrí mucho al final.


Quiero felicitar a mis compis, Miguel por volver a coger esa confianza que le faltaba, ¡a ver si dura! Y a Saio por ser también 5ª de Euskadi, estaría bien repetir los mismos resultados siempre, ¿eh? Y a mi aita, que corrió también después de haber pasado una buena gripe esta semana. Creo que ya sé a quien he salido...

Ahora toca preparar con mimo la siguiente carrera, la Media de Vitoria, que visto lo visto, intentaré atacar mi marca. Sólo queda confiar en que puedo ir a estos ritmos de carrera.