martes, 29 de mayo de 2018

Cto Bizkaia Individual

Mi primera carrera en pista de esta temporada fue el pasado 27 de mayo. Una cita a la que llegué sin mucho entrenamiento, unas 4 semanas de más o menos calidad, a días alternos, con dolores alternos.

Y es que la lesión que llevo arrastrando todo el año no se va del todo, pero ahora sí, me permite entrenar. Por lo que cuando vi la posibilidad, me apunté al campeonato, sobre todo analizando los entrenamientos de series que había realizado las semanas anteriores. No estaba, ni estoy, ni mucho menos como el año pasado, pero sabía que podía intentar algo.

Y así llegué a Zorroza, con la incógnita de cuánto me iba a doler al finalizar la carrera, más que de qué iba a pasar. Y eso que me levanté nervioso, porque hacía 11 meses que no competía en el tartán y porque sabía que podía sufrir.

Allí, en la salida, me encontré con varios atletas que no fallan y enseguida supe a quien no debía seguir, y con quien debía intentarlo.

David Rua fue el encargado de marcar un ritmo al que nadie salió. Mientras, por detrás le seguíamos un grupo enfilado, donde destacaban Imanol Marrokin y Oier Irusta, a priori los que mejor marca del año tenían. 

El paso por el primer km fue de 3:12, que estaba muy justo para mi planteamiento inicial. Pero como no iba mal del todo me quise aferrar a la posibilidad de conseguir una medalla en el campeonato. Una medalla que no se habría escapado cualquier otro año, en el que no habría tenido duda de seguir a David desde inicio.

Imanol cambió a falta de 2000 m, pero yo iba justo si quería incrementar el ritmo, así que no lo hice y me pegué a Oier hasta que pudiera. Por las sensaciones creía que iba mejor que él y esperé para hacer un cambio llegando al final. Pero cambió él. Y le seguí a duras penas. A falta de 100 m tuve la sensación de pasarle, pero la juventud es un imponderable, que en este caso nos gana la partida.

Pero todo fue bien, terminé en 4ª posición de 14 valientes que afrontamos las 12,5 vueltas a la pista. Y el tiempo también fue bueno, para estas alturas y con mi lesión: 16:02. Mejor que mi primer planteamiento.

Volveremos a cargar las pilas para el siguiente asalto en el Cto de Euskadi, tengo ganas de pista, tengo ganas de volver a correr rápido...


lunes, 14 de mayo de 2018

Castro - Vallegon - Castro

El domingo 6 de mayo participé en mi primera carrera después de la lesión. Tras pasar por el osteópata, descubrió que tenía un descuadre muy importante en la cadera, la cual seguía "tirando" de los tendones que van hacia mi pierna derecha. Tras un par de sesiones con él (Iván García) mi estado mejoró sustancialmente. 

Así que una vez que podía entrenar con pocas molestias, decidí probar mi estado de forma en la carrera menor de Castro - La Granja - Castro. Una pena que no hubiera mucha participación, ya que apenas 17 personas tomamos parte en la carrera de 10 km.

La salida fue muy lenta, como era de esperar, pero yo tampoco estaba para tirar cohetes. A pesar de haber entrenado mucho en bici, soy consciente de que ello te deja más lento de lo habitual. Y si a esto añadimos muy pocos entrenamientos de calidad, la ecuación es fácil de resolver.

Pero me encontré bien, o al menos, mejor de lo esperado. Me preocupaba mucho más la pierna que el ritmo que iba a llevar. Así, me encontré liderando la carrera con los dos primeros atletas de la carrera larga. Decidí seguir con ellos hasta el cruce (km 4), donde ya me encontré en solitario. Miré hacia atrás y vi a mi amigo Bittor que iba segundo, aunque por detrás dos atletas se le acercaban bastante.

Decidí no volver a mirar hacia atrás y testarme hasta el final. No se me hizo muy duro, pero más rápido no podía ir, quedó evidente mi falta de ritmo.

Finalmente crucé la meta en 35:51, lo que no está del todo mal para haber pasado tanto tiempo lesionado. Bittor terminó 4º y primer veterano y Saioa quedó 2ª, con 26 semanas de embarazo. ¡Olé ahí!