domingo, 18 de mayo de 2014

Durango (MMP) y Ribamontán (8º)

Viernes 16

Se disputaba en Durango una prueba de libre participación. Esas en las que uno va a buscar su mejor marca en una prueba concreta, en la que "no hay estrategias" y se va a tope desde el principio. Mi objetivo era intentar bajar de los 16 minutos y así poder optar al Campeonato de Euskadi individual.

La hora de la prueba era a las 7 de la tarde, en el momento de mejor actividad física, así que había que aprovecharla. No obstante, y aunque el tiempo era favorable, soplaba bastante viento en la contrameta, lo que iba a suponer un gran esfuerzo para las 12 vueltas y media.

Así que me armé de valor y miré a mi alrededor. Había buenos atletas: Enrique Pamo, Artzai Beranoagirre, Sergio Serna, Javi Ontoso... Estos era a los que conocía, pero el resto también debía ser un buen elenco de atletas para atacar marca. Se da la salida y enseguida Erik Esparta se pone a tirar. Paso la primera vuelta en casi 1:18. No es mi objetivo así que tomo la iniciativa y me pongo a tirar del grupo. Segunda vuelta en 1:16,0, acompañado por Sergio, que me echa una buena mano hasta donde puede. Vuelta 3 y 1:14,5. Sergio no aguanta más y me quedo en solitario lo que me resta de carrera. De aquí hasta meta una agonía:

Vuelta 4: 1:15,3
Vuelta 5: 1:16,4
Vuelta 6: 1:16,2
Vuelta 7: 1:15,7
Vuelta 8: 1:16,1
Vuelta 9: 1:17,7
Vuelta 10: 1:18,3
Vuelta 11: 1:17,9
Vuelta 12: 1:16,0
Y últimos 200 m en 37s para marcar un tiempo en meta oficial de 15:55,55. Bonito número ¿no?

En definitiva, consigo una marca que por fin rompe esa barrera de los 16' y que me hace justicia tras tanto tiempo estancado en esta distancia. Un buen calentón ya que fue una carrera en solitario, por lo que creo que acompañado puedo aún bajar algo más. ¡¡¡Espero que sí!!!



Domingo 18

Y hoy, para rematar un fin de semana loco (acústico en la radio, examen y curro... ¡a tope!), he ido a mi último duatlon de la temporada. Ya sé que anteriormente dije que se había acabado mi temporada, pero vi la posibilidad de acercarme a Cantabría, ya que aquí al menos hacen pruebas los domingos para los que trabajamos también los fines de semana. Pero vamos a la carrera:

A las 9 me dirijo con Raúl y mis padres a Villaverde de Pontones, al Duatlon Ribamontan al Monte, que está cerca de Solares. La carrera es a las 12:30, así que tengo tiempo para reconocer al menos el circuito a pie, hacer el ritual del café, coger el dorsal y enterarme un poco de la fiesta. Un circuito muy duro, con un par de repechos bastante fuertes. El circuito de bici ya me dijeron que iba a ser muy duro también, con dos buenas cuestas hasta el km 14 aproximadamente y después terreno "favorable".

Antes de la salida a los jueces se les ocurre la gran idea de recontar a los inscritos, los cuales se van colocando delante por orden de dorsal. Cojonudo, porque resulta que yo soy el 273... Menos mal que la participación no es tan alta como en Euskadi (130 atletas), y puedo avanzar más o menos a una posición decente. Se da la salida y como era de esperar tengo que remontar muchas posiciones para colocarme en el grupo de cabeza.

Vega impone un ritmo fuerte de salida, por lo que no me planteo ir con él. Me quedo con el grupo en el que lidera Pando, a la postre vencedor, y que sé que va a ir a un ritmo asequible en esta primera parte de carrera. Lo hace y cubrimos los 4,9 km de trazado a pie en 16:19 y yo en 6ª posición. 



Ahora comienza la debacle. Como en Cantabria se hacen duatlones sin drafting lo paso fatal en este sector. Viento de cara, circuito duro... Me pasa hasta el apuntador, y éste también lleva un avión como bicicleta. Al menos en los repechos recorto algo, pero el resto me cuesta Dios y ayuda. Recorro estos 17 km de agonía en 30:00.



Así llego a la transición en el puesto 12º, que no está tan mal después de todo. Eso sí, llego reventado, al contrario que las carreras con drafting en este sector no hay momento para el descanso y eso se nota. Hago una transición un poco lenta y según me pongo a correr comienzan los calambres. ¿Mucho calor, poca hidratación? ¿Será el no-drafting? Es posible, pero como dice Chema Martinez: no lo pienso, corro. Arriesgo a todo o nada, me quedan 2,5 km para poder recuperar alguna posición y que no me pase nada mientras. Lo bueno es que durante el circuito puedo ver la distancia que me sacan los de delante. Cubro la distancia de 2,5 km en 8:41.

Y por fin llego a meta, ¡¡¡en una 8ª posición que me sabe a gloria!!! Sobre todo después de lo mal que lo he pasado en esta carrera. Hacía tiempo que no me sentía tan impotente encima de la bici. Me vale para aprender y para volver a jugar el año que viene.

Ahora ya sí, doy por concluida esta temporada de duatlones de la que haré un pequeño resumen en otro post. Hasta entonces seguiremos al pie del cañón.

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