lunes, 23 de marzo de 2015

Duatlon Zornotza (6º)

El domingo se disputó el Duatlón de Zornotza, una prueba que corrí hace dos años y que me gustó mucho. Este año, iba a ser todo diferente, llegaba bien pero tocado por una lesión en el calcáneo que llevo arrastrando desde el Cross Corto. Así que mi rendimiento iba a ser una incógnita.
 
Allí me presenté con Miguel y el resto del grupo de la S.C Bilbaina: Ander, Edgar, Ernesto y Raúl. Además de los acompañantes que no fallaron una vez más a la cita: Imanol, Roke, Javi, Jesús y mi aita.

 
 
Tocaba esta vez cubrir 10 km a pie, 44 en bici y otros 5 a pie para completar la prueba. Muy dura, ya que a pesar de que el recorrido a pie era favorable, en la bici nos íbamos a enfrentar a dos subidas a Montecalvo.
 
Lo bueno de esta distancia es que la gente ya sale con más cautela, así que pronto me coloqué en un segundo grupo que perseguía a un trío formado por a la postre vencedor Aitor Regillaga, Beñat Arnaiz y Raúl Fernández. Corrí muy a gusto, intentando ser conservador a cola de mi grupo en los que estaban Ibai Etxeandia, Joseba Plágaro, Aitor Astorkia, Iñigo Arregi, Jon Garate, Diego García, Bravo, Varela... Y con ellos cogí la bici y tras unos km llanos y muy rápidos encaramos Montecalvo.
 
 
 
Subiendo el puerto ya cada uno marcó su ritmo. Yo entonces marchaba en 6ª posición en solitario, y ver a mi aita con el resto en la subida me dio alas para intentar cazar a un trío delantero, pero me fue imposible llegar a ellos antes de que acabara la subida. Por detrás vendrían Josu Uriarte e Ibai Etxeandia, a los que esperé para afrontar los siguientes km acompañado, ya que si iba sólo sabía que no iba a ser posible avanzar. Más tarde se nos juntarían algunos más por detrás y encaramos la segunda subida a Montecalvo, esta vez por Zugastieta, algo más larga e igual de dura. Aquí intenté agarrarme bien a Josu e Ibai, ya que marcaron un ritmo fuerte desde el inicio, y juntos nos marcharíamos hacia delante. En plena subida vimos a Bravo, con problemas mecánicos, una pena.
 


 
Tras bajar el puerto nos encontramos con un fuerte viento de cara. Fuimos a relevos muy bien, pero yo no estaba para mucho más e intenté colaborar lo que pude. Justo en la T2 nos alcanzarían por detrás, primero Diego, que se marcó un carrerón en bicicleta, y después el grupo en el que marchaba Joseba y Aitor San Vicente, entre otros, nos pisaba los talones. Sabía que después de la transición tenía que apretar para mantener ese pequeño hueco por detrás. Así que durante los dos primeros km de la carrera a pie marqué un ritmo fuerte. Le pregunté a mi aita a ver en qué puesto iba porque tenía un buen lío. 6º me canta, pero no veo al 5º, me saca mucho... Así que miro hacia atrás y considero que la ventaja es suficiente para poder disfrutar del resto de carrera.

 

Y así terminé este duatlón, muy bonito y muy bien organizado tras 2h15 de carrera. Una pena que Ander no pudiera acabar, la verdad es que estamos pasándolo mal con el tiempo de este año y eso nos pasa factura a todos.
 


lunes, 9 de marzo de 2015

Duatlon Basauri (7º)

El domingo cumplí 3 años en mi participación en el Duatlón de Basauri. De la primera vez no guardo muy buen recuerdo, a pesar de ser mi debut en la disciplina y quedar 15º, ya que me lesioné. La segunda, la hice un poco reservón y terminé en 18ª posición. Y este año, decidí salir con todo.
 
Esta vez fuimos 6 los duatletas de la S.C. Bilbaina quienes nos presentamos en la salida: Raúl, Iñaki, Alberto, Ander U, Ernesto y yo.

 
Por fin salimos con un día soleado y caluroso en Euskadi, después de tantas carreras bajo la amenaza constante de la lluvia. Yo llegaba tras mucha competición en mis piernas, y especialmente la última me había dejado un poco tocado. Con lo que sufrimos en Cáceres no llegaba muy recuperado, además de arrastrar varias ampollas en el pie. Aún así me intenté colocar delante, pero una mala salida me lastró y no pude pegarme a la cabeza de carrera. El circuito era muy duro y no daba opciones a la recuperación, por lo que iba a ser muy difícil coger a los de delante.
 
 
 
En la segunda vuelta estaba en solitario persiguiendo a un grupo de unas 7 u 8 unidades. Decidí bajar el pistón y esperar a que me alcanzara alguien por detrás para no pegarme más calentón del que debiera.

Así, logré llegar a la transición en el puesto 11º. Tras muchos problemas a la hora de colocarme las zapatillas, perdí dos puestos más, pero por detrás enseguida me alcanzó un duatleta con el que conseguí recuperar el tiempo perdido. Más tarde llegaría un grupo muy numeroso en el que se encontraba Iñaki Isasi, exciclista de Euskaltel-Euskadi, que hizo con nosotros lo que quiso. Mientras yo a lo mío. El grupo llegó muy estirado al inicio de la subida Zaratamo y yo sabía que no iba a poder seguir así hasta arriba. Además, se sucedieron los ataques y enseguida me quedé descolgado. Pero pronto cogí mi ritmo y fui alcanzando a varios, haciendo el resto de la subida tirando del grupo. Como curiosidad, conseguí ascender el puerto 7 segundos más rápido que el año pasado.



Constantemente pensaba en las bajadas, no corrí riesgos ya que sigo con el miedo metido en el cuerpo. Pero ello no me privó de seguir en el grupo, y una vez salvado el escollo llegué a la T2 dispuesto a correr lo que me dieran las piernas. Y esta vez mi cuerpo reaccionó mejor que en Ermua y junto con Gorka Lucena pudimos abrir un hueco que nos haría disputar el 6º y 7º puesto. No tenía las piernas para más, y el pie mucho menos. Pero luchamos en los últimos 100 metros y perdí la partida al sprint, ¡una vez más!
 
No obstante, esta 7ª posición me gusta, y analizando los tiempos parciales me quedo con muy buen sabor de boca. 11º en el primero, 10º en el segundo y 2º en el tercero, con el mismo tiempo que Manuel Vega.

Foto tradicional con Zubero
 
Y como no, tengo que agradecer desde aquí el apoyo de Kepa, de aita, Juanra y Saio, como siempre. Felicitar también a mis compis que hicieron una gran carrera, Alberto 53º, Raúl 86º, Ernesto 95º, Ander 100º e Iñaki, que tuvo la mala suerte de pinchar pero terminó la carrera, 107º. ¡Sois muy grandes!


lunes, 2 de marzo de 2015

Campeonato de España Cross Largo

Por segundo año consecutivo pude disfrutar de unos Campeonatos de España. El año pasado, el equipo senior, logramos clasificarnos para el Cross Corto, y este año, conseguimos la clasificación también para el largo. Además, el equipo junior también lo logró. Un merecido premio al duro trabajo de este invierno.
 
Así, partimos tres equipos a Cáceres:
 
Los junior: Álvaro del Hoyo, Iker Urrutxua, Ibon Quindimil, Koldo Lombera y Mario Díaz.
 
Los senior para el Cross Corto: Youssef Denni, Aitor Ledesma, Oskar Álvarez, Rubén Retamero, Asier Rueda y Asier Pérez.
 
Los senior para el Largo: Abdelilah El Manaia, Asier Aguado, Daniel Juarros, Álvaro Cortázar y yo.
 
En este orden discurrieron las competiciones para los tres equipos. Por nuestra parte, la carrera comenzaba a las 13:45, así que pudimos ver casi todo el campeonato, además de disfrutar del sol que, tras tantos días de lluvia en Euskadi, agradecimos.
 
No fue fácil, es un viaje largo hasta Cáceres, y además no pudimos hospedarnos en la capital ya que nuestro campeonato autonómico es el último en disputarse y se habían repartido los más de 3000 atletas por toda la ciudad. Así que tuvimos que pasar la noche en Plasencia, un bonito pueblo a unos 80 km. El sábado después de comer decidimos acercarnos al circuito y ya de paso coger los dorsales. Por suerte la distancia que nos separaba se podía recorrer cómodamente por autovía.
 
Ya en el circuito, pude comprobar que había cometido un error al no llevar las zapatillas lisas conmigo. El terreno estaba muy seco y poco o nada tenía que ver con un cross de los que estamos acostumbrados en el norte. No obstante, a pesar de que iba a tener que correr con los clavos, el circuito era de mi agrado. Contaba con algo de desnivel y mucha curva que nos iba a machacar, pero por lo demás, la salida era muy amplia y había zonas muy rápidas. En definitiva, estaba hecho para mí y sabía que podía "disfrutar".



El domingo a las 8:30 ya estábamos en pie. A las 9 de la mañana desayunamos en el hotel y después de recoger los bártulos partimos hacia Cáceres. Allí me encontré con mis aitas que habían venido a pasar el fin de semana. Con ellos tomé el segundo café del día y les expliqué cómo iba a ser la carrera para que pudieran elegir un buen sitio para verla. También me encontré con mi buen amigo de Medina del Campo, Jorge Turrado, que más tarde correría conmigo los 12,5 km.



Cáceres es un lugar habilitado para el atletismo. Pudimos calentar en la pista que estaba a escasos 50 m de la línea de salida. En la cámara de llamadas hubo un poco de descontrol, algo habitual en una prueba que se presentan casi 300 atletas. Nosotros esta vez sólo presentábamos 5 de 6, algo que más tarde nos arruinaría la clasificación. Nos acercamos a nuestro cajón de salida, el 48 que, a diferencia del año pasado, estaba situado en el lugar perfecto. Quitamos los nervios colocándonos, que si uno primero, que si otro no está bien y me pongo detrás... Al final tuve que colocar yo a la gente en función de lo que creía que podía suceder en carrera. Manaia 1º, Asier 2º, yo 3º y después Dani y Álvaro.
 
La salida fue rápida pero nos colocamos muy bien los tres. Manaia iba abriendo camino y yo me quedé con Asier. Un ritmo de 2:59 para el primer km presagiaba un buen calentón. Dejamos hacer y poco después cogimos a Manaia. Malas noticias. Él es un hombre reglar y que no suele fallar nunca, pero su sitio no era ese. Estaba lesionado y más tarde abandonaría.


Asier y yo hicimos unos cuantos km juntos, pero a él le afectó el calor y tampoco iba como suele ir. Más tarde me quedaría liderando al Club sobre el puesto 80. Quedábamos 4 en carrera y teníamos que acabar todos para, al menos, puntuar. Mientras tanto yo fui a lo mío. Mucha gente no podía aguantar el ritmo, otros nos pasaban como si acabaran de empezar. En la tercera vuelta empecé a notar molestias en los pies, me abrasaban y no podía correr a gusto. Me acordé de las zapatillas... Pero iba bien de piernas y por lo demás, estaba disfrutando.
 
De vez en cuando miraba el GPS y me marcaba un ritmo medio de 3:13 cuando aún no habíamos llegado al km 10. No le hice mucho caso y sí a mis sensaciones. No quería quedarme solo y me agarré a un grupo donde vi que recuperaba lo poco que me quedaba.
 
Sabía que si quería adelantar algún puesto tenía que atacar en la zona más rápida, a 1,5 km de meta más o menos. Y mientras desconocía el transcurso de la carrera de mi equipo ataqué y me fui solo con la esperanza de que por detrás nadie me pasara y asegurar un buen puesto. La última recta se me hizo larga, y a pesar de que me pasó un atleta, pude conservar una buena posición, entrando en el puesto 92 con 41:24.
 


Cuando llegué a meta vi a Álvaro sentado, le habían doblado. Un poco por detrás de mí entró Asier y esperamos a que entrara Dani. Al igual que los junior, no pudimos puntuar. A nivel colectivo no estuvimos bien, pero yo lo achaco a la mala fortuna, al más que discutible compromiso de algunos y a alguna baja de última hora que nos lastró ya antes de salir de Bilbao. Al menos, algunos pudimos disfrutar de un premio que no olvidemos, puede ser irrepetible. Por mi parte rendí mejor de lo esperado, no pensaba ni de lejos entrar entre los 150 primeros, pero este tipo de cross, donde se puede correr, me gusta mucho más.


 
 
No puedo olvidarme de los gritos de ánimo de Pedro, de Fredy y de todo el club, que tras sus carreras estuvieron con nosotros. Tampoco me olvido de mis padres, a los que creo que pude dedicarles una bonita carrera, posiblemente, el mejor cross que haya hecho hasta ahora. A todo el equipo, que con los percances estuvieron ahí y lo dieron todo, además de que hemos demostrado ser una gran familia.
 
Se acabó el cross por fin, y ahora empieza lo bueno...

domingo, 22 de febrero de 2015

Duatlon de Ermua (9º)

El sábado por la tarde me acerqué a Ermua, después de una semana un poco más intensa de entrenamientos y algo cansado, a hacer equipo con la S.C Bilbaina en nuestro segundo duatlón y primero para mí. Mi objetivo no era otro que tomar contacto con la disciplina, ya que apenas he entrenado el sector de bici. Esta vez nos presentamos Iñaki Basterra, el habitual Raúl Cisneros y yo.


 
Sobre terreno mojado se dio la salida a las 16:15. Todavía con el susto que me di en verano, donde aún se pueden ver las secuelas de mi caída a día de hoy, tenía mucho respeto y algo de miedo a lo que podría encontrarme con el piso húmedo.
 
La gente salió desbocada en el primer sector y yo tenía como objetivo correr a un ritmo más o menos cómodo. Fui adelantado posiciones hasta que encontré el ritmo que buscaba en un grupo bastante numeroso. Así, completamos los primeros 5,3 km a un ritmo de 3:22. Primer escollo salvado, por delante ya marchaban Oier Ariznabarreta seguido por a la postre vencedor, José Almagro.


 
Mi transición fue algo lenta y una vez pasada la línea que delimitaban los jueces para subirse a la bici, tuve más problemas por culpa de la humedad que inundó mis calcetines. Así que perdí un tiempo precioso y entonces comenzó mi calvario. Primero luché por entrar de nuevo en el grupo, y aquí alcancé mi máximo en carrera, algo que no buscaba, pero que cuando te ves delante no puedes evitar. Cogí al grupo al inicio de la cuesta pero me volví a descolgar poco después. Por suerte Joseba Plágaro también sufrió y juntos pudimos entendernos para intentar recuperar de nuevo. Lo que peor llevé fue la bajada, donde he perdido toda mi confianza.


 
El calentón estaba siendo muy serio y Joseba apretaba fuerte. Quizá fue demasiado generoso en el esfuerzo ya que, al término de la primera vuelta y cuando comenzaba a picar hacia arriba la carretera se vino abajo, dejándome sólo a la zaga del grupetto. Esta vez no me costó mucho alcanzarles e incluso pude recuperar el aliento. Un poco tarde quizá, ya que todo ese esfuerzo me iba a pasar factura en el último tramo a pie.



Esta vez pude subir con el grupo, aunque con muchas dificultades, y volví a bajar con cautela. Por suerte no perdí puestos y ya pude recuperar a cola para los últimos 3 km a pie. La transición fue algo más rápida y quise salir muy fuerte. Pero la fatiga ya era grande y el pulso no me subía como al inicio de carrera, por lo que me limité a mantener el ritmo. Pude adelantar a algunos y hacer distancia con otros, pero a falta de 200 m me adelantó Iñigo Sardón, relegándome a la 9ª posición, siendo 3º de Bizkaia.



No obstante, sabía a lo que venía. No quería pasarme de vueltas corriendo, aunque sí hice lo propio en bicicleta, lo que creo que me vendrá bien para las siguientes competiciones. Por lo demás, primer sector a ritmo de 3:22 y tercero a 3:36, más o menos dentro de mis planes y aún así viéndome en carrera, no está mal. De momento no me veo con opciones de correr al 100% en un duatlón a menos que mejore sobre las dos ruedas. Pero más adelante lo intentaré, por supuesto.
 
Agradecer a Kepa, Roke y Saioa por venir a vernos, que aguantar con este tiempo tiene mérito. ¡Nos vemos en la próxima!

lunes, 16 de febrero de 2015

Cto Euskadi de Cross

El cross va llegando a su fin, pero para terminar la temporada aquí en Euskadi, nos quedaba el último escollo: el cross de Elgoibar. Un recorrido muy duro, que coincidiendo con el clima que nos azota se convierte en casi épico.
 
A los senior nos tocaba correr a las 12:15, y menos mal. Aún no sabía ni por donde me daba el aire cuando llegué allí, tras una buena trasnochada no tenía ganas más que de dormir. Pero en Gipuzkoa se respira otro ambiente, allí el cross se vive de una manera especial y eso suavizaba mi relación de amor-odio con el barro.
 
Por suerte, esta vez no iba a tener complicaciones en la salida ya que se salía desde la pista de atletismo, lo que garantizaba dos cosas: la anchura y la ausencia de lodazal. Enseguida pude adelantar posiciones y centrarme en una que consideraba aceptable para el inicio de la carrera. Sabía que el principio me iba a costar, el cuerpo aún sin activar, la falta de sueño y 600 km de viaje la noche anterior podían pasar factura. Y así fue durante los 5 primeros km, pero di el callo.

 
En esta carrera el objetivo estaba claro, intentar clasificarnos para el Campeonato de España. Y en un principio marchaba El Manaia por delante mientras Aguado, Unai Saénz y yo formamos un grupito justo detrás de Durango. Yo no aguanté mucho y fui perdiendo posiciones, hasta que Gorka me dio caza por detrás. Una buena noticia, y aunque hice la goma durante una vuelta completa por fin conseguimos agarrarnos a un buen grupo.


Un poco más tarde pasamos a Unai, que arriesgó con el fin de hacer una buena carrera aunque finalmente no le salió. El paso de las vueltas iban pesando, pero yo iba encontrándome cada vez mejor. Sabía que en las cuestas me iba a tocar sufrir, Ibon Esparza comandaba el grupo y tiraba fuerte, así que le dejé hacer para intentar aguantar.


En la última vuelta alguien hizo un cambio, y la última subida se me atragantó. Pero lo peor venía después, la zona con más barro era la que más me costaba. Conseguí no perder mucho la estela mientras intentaba guardar algo para los metros finales, con el fin de poder adelantar algún puesto. Escuchaba las zancadas de los perseguidores detrás mío, pero pude mantener la cabeza fría y aguantar un poco más antes de aventurarme a hacer un cambio de ritmo suicida.

 
Juan Luis Gómez aceleró y esta vez yo sí que intenté seguirle, quedaban ya pocos metros para la meta y era la opción más clara, pero me rendí viendo que iba a ser imposible hacer una mejor posición. Aún así logré adelantar un puesto, cruzando la meta en 29ª posición con un tiempo de 39:29 para los 11,3 km de recorrido.  Por delante los deberes estaban hechos, El Manaia hizo 19º y Asier 20º. Justo detrás de mí entró Gorka en 30ª posición, luchador como siempre. Ahora tocaba esperar la clasificación por equipos.
 
No fue hasta que salí de la ducha (con agua fría, por supuesto) cuando me enteré que habíamos sido 3º por equipos y que eso nos daba la clasificación para el Campeonato de España que se celebra en Cáceres el día 1 de marzo. Así que mi "idilio" con el cross aún no ha llegado a su fin. El año pasado nos tocó defender los colores en el Corto y esta vez nos tocará hacer lo propio en el Largo. Un bonito premio, sin duda.
 
 

lunes, 9 de febrero de 2015

Cto Euskadi 3000 m en P.C

Hace un par de semanas disputé la Copa de Clubes, donde logré mi mejor registro hasta la fecha en la distancia de 3000 m. No conseguí bajar de 9 minutos, aunque hubo carrera para ello, pero fue una competición imprevista que en mi opinión salió francamente bien.

En medio de la temporada de cross es difícil hacer frente a las competiciones de pista, pero entre una carrera y otra aparece el Campeonato de Euskadi de pista cubierta. Toda la semana pensando en si correr o no. Las últimas competiciones han dejado machacado el cuerpo, pero la ilusión y las espinas clavadas te hacen tomar decisiones que pueden llegar a ser importantes.
 
Así que bajé el ritmo de la semana, exceptuando unas series de 1000 bajo la nieve el miércoles. Por lo demás, un par de días de descanso y el cuerpo parecía pedir una marcha más. Decidí ir a Donosti, sobre todo por el mal sabor de boca del fin de semana pasado, y además Saioa también corría, y nuestro entrenador, Pedro, tenía muchas ganas de que fuéramos los dos.
 
Su carrera era un cuarto de hora antes de la mía, así que calentamos juntos y le di alguna explicación sobre la carrera. Era su segunda participación en este terreno y la primera vez en pista cubierta. La carrera se le dio muy bien, con su falta de experiencia y pecando quizá de conservadora logró la segunda posición absoluta, que le hacía con el título de campeona de Euskadi.

 
Seguido me tocaba a mí. Yo no iba a ser campeón, eso lo tenía claro. En la salida contábamos con los mejores de Euskadi en la distancia, un total de 16 atletas comandados por Yeray Varela, Gorka Satrustegi, Yousef Fathi y Eneko Agirrezabal. Después estaría el grupo más asequible para seguir, que no para superar: Maldonado, Rueda, Román...
 
Se da la salida y ya cuatro atletas abren un pequeño hueco, hacen un primer 200 en 32 segundos. Yo, por mi parte viajo en las posiciones traseras de un grupo comandado por Hossain Kanaache, que más tarde terminaría con su labor de liebre. Pasamos el primer 400 en 1:10 y damos las primeras 5 vueltas en 2:57. Esto marcha, un par de segundos menos por km que hace dos semanas.

 
Se baja un poco el ritmo para volver a subir bruscamente poco después. Me cuesta seguir ese cambio y ya voy último de mi grupo. Segundo km y 5:55. Solo me mantengo en carrera porque sé que voy a bajar de 9 minutos... A poco menos de 5 vueltas para el final Ekaitz González se queda un poco y yo con él. Le paso un poco más tarde, a falta de 3 vueltas.
 
Quedan 600 m de agonía, pero le animo a que me siga. Voy muy cansado, ¡pero encendido! Paso por meta y en la primera curva ya escucho la campana de la cabeza de carrera, que no deja de sonar en toda la vuelta. Vamos muy repartidos. Última vuelta y último vistazo al crono. 8:20... Aprieto lo poco que me queda para dar los últimos 200 metros y cruzo la línea en 9ª posición con 8:56.53. Para lograr el mismo puesto que el año pasado he tenido que correr casi 14 segundos más rápido. Ahí es nada. El ganador fue Gorka Satrustegi, seguido por Eneko y Yerai. Se ganó con 8:25, lo que nos hace una idea de lo que se pudo correr...
 
Y así acaba el fin de semana, con la carrera más rápida de mi vida. Feliz por ello y por poder compartirlo con la mejor compañía.
 

lunes, 2 de febrero de 2015

Campeonato de Euskadi de Cross Corto

Ayer nos dimos cita como hacemos anualmente en este cross. Esta vez tocaba Gipuzkoa, exactamente en la localidad de Azpeitia. En la salida 5º C, y un circuito muy embarrado, quizás el más embarrado que he corrido nunca, con el permiso de Abadiño.
 
Esta es una prueba que no me gusta nada, y así se puede comprobar con los resultados que he obtenido todos los años (73º de 118, 38º de 52, 42º de 93 y 35º de 105). Y después de ver a los veteranos ya sabíamos a lo que nos íbamos a enfrentar. Terreno blando, mucha curva y otra vez una buena cuesta.
 
A las 12:30 se dio la salida y como siempre se sale a toda leche. En estas salidas siempre hay mucha gente que quiere salir delante y es muy difícil hacerse hueco, sobre todo en un circuito como este. Primer km a ritmo de 3:17 y los ojos empañados por el barro. A pesar de salir en una mala posición voy a cola de un grupo grande y a mi alrededor veo a buenos atletas. Me armo de paciencia con la esperanza de que el ritmo no sea tan alto hasta el final.
 
Las dos primeras vueltas pequeñas son de locura, hasta llegar a la vuelta grande donde nos encontramos con una cuesta muy dura. Los clavos ya no agarran nada y no se puede correr. Me siento vacío y muy frustrado. Me pasan y pasan y no consigo agarrarme a nadie. Bajamos la cuesta y después de varios resbalones decido no jugármela. Está siendo un calvario.
 
El único momento donde me vuelvo a sentir atleta es en la zona más favorable, donde incluso consigo recuperar algún puesto. Sé que este tramo es muy corto, así que intento conseguir la mayor ventaja para que nadie me pase una vez llegue de nuevo el chapapote. Los dos atletas que he rebasado hacen lo mismo conmigo en la siguiente zona complicada. Por suerte, por detrás ya he conseguido una bonita renta que aguanto hasta cruzar la meta en 31ª posición de los 116 atletas finalizados, con un tiempo de 15:49 para los 4,3 km y a casi minuto y medio del vencedor, Unai Arroyo.

Foto: Oskar 
 
No estoy contento con mi resultado, a pesar de ser el mejor de mi vida. No se puede estar siempre al 100 %. Pero yo aquí vengo solo con el objetivo de puntuar con el club, como vengo haciéndolo ya 5 años, si por mi fuera (mucha gente lo sabe), no iría a este cross. Una pena que fallaran tantos, porque finalmente fuimos 6º por equipos, muy lejos del resultado del año pasado, que nos sirvió para ir al Campeonato de España. 
 
¿Y el finde que viene qué? Pues estoy dudando, ya llevo mucha competición encima, y aunque las dos últimas carreras  han sido muy cortas, de apenas 9 y 15 minutos, no sé si el domingo llegaría bien para otro calentón de 3000 m. La semana dirá...