Recién estrenada la categoría de 40 años (una edad más coherente para llamarse "veterano" que los 35), me propuse llegar a este Campeonato en una condición mejor que la de hace dos años, nunca iba a ser más joven dentro de la categoría, y creo que es un detalle que no debe pasar por alto.
Mi idea, para hacer más cómodo el viaje a Madridera haber hecho noche en Valladolid, concretamente en Medina del Campo, donde viven mis tíos y buena parte de mis primos. Pero un acontecimiento inesperado me hizo cambiar de planes la misma semana y decidí pegarme la "pechada" de ir y volver en el mismo día. Como la carrera era un viernes a la tarde, no había mucho problema, además, conté con la inestimable compañía de mi amigo Bittor, que me hizo el favor de conducir gran parte del camino.
Otra buena noticia, si se puede decir "buena", es que habíamos padecido una ola de calor sin precedentes. ¿Y por qué digo esto? Porque hacer un campeonato en Madrid a finales de junio conlleva chuparse un calor en el tartán de agárrate que vienen curvas. Por lo que decidí entrenar durante esa semana a las horas que nadie recomendaba, para ir aclimatándome y tal. Recuerdo que hace dos años, cuando corrí este mismo campeonato nos achicharramos en la pista, y en Euskadi aún no había entrado el verano. Lo pasé muy mal, e igual de mal se me dio.
Por lo que sin mucha prisa nos plantamos allí a la hora de comer. Disfruté de un arroz blanco con atún que me traía en un tupper, fuimos a por algo de fruta y mucha agua y a las 16:00 fui a por el dorsal. La carrera era a las 18:30, pero la verdad es que ya no nos movimos del estadio de Vallehermoso. Pronto llegaron atletas que ya conocía de otros años y no tardaron nuestros amigos del Beste Bira, con los que compartimos nervios, estrategias y algunas risas.
Calenté con Martin y David, que corrían en mi serie, mientras comentaba la estrategia. Fácil, no tirar un metro, ya que había gente con muchas mejores marcas, y si el ritmo no era muy fuerte, aguantar lo que se pudiera. Iba a ser una carrera de eliminación probablemente y les comenté que bajar de 16 minutos ya iba a ser un logro. Salíamos conjuntamente con los M35, 9 atletas de esa categoría y 13 de M40. Buen jaleo para una carrera en la pista.
Se da la salida y hacemos el primer 400 lentos, mientras todos luchamos por coger una buena posición. Mientras, me muevo entre atletas, procurando guardar el poco espacio vital para evitar incidentes que me perjudiquen a mí o a otros atletas. Dentro de lo que cabe nos respetamos bastante. Primer mil en 3:10 aproximadamente, y ya me coloco en 6ª posición. Por delante la carrera la dirigen Pedro Vega y Leshen Sidahmed, algo lógico ya que eran los atletas más destacados.
El segundo mil fue algo más rápido y el grupo ya iba bastante estirado. Sigo encontrándome sorprendentemete bien, aunque tengo un poco perdido el puesto M40, y es que es el problema de salir mezclados, que hasta que no te pasan no puedes ver en la espalda la categoría del atleta. Aún así pienso seguir de la misma forma. Paso por el 3000 en 9:28 aproximadamente, y aquí la cosa se empieza a poner seria. Veo como un atleta M40, Cristian que hasta ahora no había abandonado el 3er puesto empieza a sufrir y es mi momento para poder pasarle. En ese instante veo que me precede un M40 y Pedro que sigue tirando y que poco a poco va incrementando el ritmo.
Este paso por el 4000 es el más duro, a 3:03. Ya la cosa va muy rota. Los dos primeros ya cogen unos metros y yo me quedo a dos del terceto que me precede. Por detrás saco unos 4 s al siguiente. Me exprimo un poco más para poder alcanzar al grupo nuevamente, a falta de dos vueltas. Esto me hace aumentar la distancia con el siguiente, pero el esfuerzo me pasa factura para afrontar, ya sí, en solitario los últimos 400m. Me cantan 8 s aproximadamente de ventaja, y por dentro pienso que no puede quitarme esa distancia en 400 m. ¿O sí? Las patas ya literalmente no las siento, de caja voy, ¿pero qué pasa?
No es hasta a falta de 150 m que puedo disfrutar de este tercer puesto en M40, el 6º de la carrera. Me tiro al suelo, y mientras recupero el aliento un atleta me da la mano y me ayuda a levantarme. "I'm british' me dice. 'Then, I'm second?' le contesto. Pues sí, por lo visto el atleta Stuart Spencer estaba fuera de concurso. Menudo máquina. Le doy las gracias, ya que por él no me he relajado pensando que iba en medalla. Y menos mal, ya que Juan Jose Buena, 3º al final, era un buen atleta de 1500 que me recortó la mitad del tiempo que le sacaba en una vuelta. Ojito al detalle.
Así pues, un subcampeonato que no esperaba, tras los 6º y 7º puestos en la Milla y en el 10.000 de septiembre, junto al también 6º en el 5000 de hace dos años y el 5º en el 3000 de pista cubierta, era algo difícil de pensar. Eso sí, todos esos fueron en M35, donde yo ya estaba agotando la categoría. Martin McGragh fue 8º y David López, que arrastraba lesión se tuvo que retirar.
Tras de mí corrió Juan Carrascal, que por la mañana ya se proclamó subcampeón el los 3000 obstáculos y que se le hizo duro, el nivel en M45 fue de lo mejorcito en esta distancia. También me quedé a ver la carrera de Igor, en M50, se quedó no muy lejos de las medallas, un 5º puesto que quizá arriesgando un poquito más pudiera haber sido otra cosa. Pero no se puede pedir más a alguien tan regular en todo como él.
Ahora a descansar un poco y coger con ganas la segunda parte de la temporada tras el verano.



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