lunes, 15 de febrero de 2016

Duatlon de Barakaldo (15º)

Cuando pensábamos que no iba a llegar el invierno, viene y nos azota con su peor cara. Ya desde una semana antes sabíamos que no iba a ser el mejor día para disputar una carrera, pero a nosotros no nos iba a detener. Además, era la primera vez que 7 corredores de la bilbaina íbamos a tomar parte, así que nos presentamos en el duatlon de Barakaldo con la incógnita que siempre nos queda de ser el primer duatlon del año para nosotros.

Yo llegaba fresco, con buenas piernas. al menos para correr. Hace dos años pude ser cuarto y este año venía con unas aspiraciones parecidas. Y no empezó mal la cosa...

Desde salida, como es habitual, se marca un ritmo fortísimo, pero yo me encuentro muy cómodo en un segundo grupo que persigue a Lucena, Hossain, Larruzea y Dani Santacruz. Al final del sector vi como Dani se escapaba y me vine arriba entrando 4º dispuesto a coger la bici a ver qué sucedía. Lo cierto es que he entrenado menos que nunca esta disciplina e iba a ser una incógnita mi estado sobre las dos ruedas. 



Aquí comenzó el calvario. Empezó a llover como si no hubiera mañana. Ésto sumado al frío y el intenso viento que se levantó complicó muchísimo las cosas. Pero como dice Murphy, cuando algo sale mal, puede acabar peor. Y así fue. Mi salida de boxes fue lenta, pero no tan mala, y de pronto me vi con una complicación añadida. El pie derecho me entró a la primera pero no acerté con el izquierdo. El agua ya me había inundado mi calcetín y éste arrastró la lengueta de la zapatilla hacia dentro. Hice lo que pude y sólo conseguí sacarla mientras los cierres me quedaron por dentro. Un lío de narices, vamos.



Lo bueno es que conseguí meterme en el grupo del 5º puesto. Allí estaban Arregi, Alba, Olano, Quintans... Un elenco de ciclistas de agárrate los machos. Y yo con la zapatilla medio suelta. La perfección. Hice lo que pude para aguantar dos vueltas con ellos, el frío se apoderó de mí y el miedo que le cogí a la bici hace dos veranos donde me dejé la cara en el asfalto hizo que fuera un poco más torpe de lo normal en el paso por las rotondas. Para mí fue un sufrimiento terrible, iba a descolgarme en el llano de un grupo de 8 atletas...



Alguno me miró mal por no dar relevos y al conocer la razón no dudó en pegar un hachazo que ya me dejó muerto para el resto de la carrera. Di la última vuelta en solitario y me vine abajo. Me pasó el grupo de Mosquera, Urcelay y compañía y llegué a boxes mareado, congelado y pidiendo la hora. Pero aún había que correr un poco más...



Me dije a mí mismo que podía con ello, que lo que venía ahora era mi terreno. Pero no. Cada paso era un punzón en la planta de los pies, físicamente aún estaba muy entero, pero el cuerpo no respondía, estaba bloqueado y el frío no me dejaba ni hablar. Lo que intenté fue acabar dignamente y así fue.



Entré en 15ª posición. Lo bueno es que fuimos 5º por equipos, la pena es que Dani, que había empezado muy bien tuvo el mismo problema que yo con la zapatilla y tuvo que conformarse con la 22ª plaza. Destacar a Ion, que corrió muy regular y que fue quien cerró nuestra clasificación. Al resto como siempre, un placer compartir estos momentos con ellos, porque son gente tan sana que me siento muy orgulloso de pertenecer a este club: Ernesto, Raúl, Aitor, Ruso y a todos los que animásteis!!!

¡Nos vemos en la siguiente!

lunes, 1 de febrero de 2016

Cto Euskadi Cross

Este domingo volví a Lasarte, la que fue mi 6ª participación en el Campeonato de Euskadi de Cross. La última vez que pisé el hipódromo fue muy diferente, ya que desde primera hora llovía y se formó mucho barro desde salida. Aquella vez entré en el puesto 72º y fui el 60º atleta vasco. Esta vez todo fue diferente...

Llegaba con las piernas un poco cargadas aún de la media de Santa Pola, y es que este último mes ha sido duro en cuanto a competiciones. Pero mi estado de forma la verdad es que es inmejorable a estas alturas, y aunque muchos ya saben lo poco que me gusta el cross, salí sin presión y a intentar dar lo mejor de mí mismo.

Se dio la salida y me vi un poco retrasado, mi plan era ir haciendo una carrera de menos a más porque últimamente me cuesta mucho entrar en carrera. Así que tras un par de curvas difíciles conseguí meterme en el grupo comandado por Durango: San Miguel, Mimenza, Ozaeta... Por delante ya llevábamos a Isma y Driss y Gorka había cogido unos metros. 

El ritmo era un poco duro y me costaba seguir en la parte más embarrada del circuito, así que al paso por la segunda vuelta decidí levantar un poco el pie en busca de sensaciones. Lo bueno es que el cuerpo respondía, la caja iba bien pero las piernas estaban un poco pesadas. Ya en la tercera vuelta veía que no me sacaban más ventaja e intenté alcanzar al grupo otra vez.

Muchos atletas iban retrocediendo posiciones y me coloqué cerca de Aitor para ver como iba la cosa. Justa, muy justa. Las fuerzas parecían estar repartidas entre todos e iba a ser muy difícil conseguir una buena posición.

Al paso por la última vuelta se cambió el ritmo y pude aguantar con los mejores del grupo. Quise disputar el sprint de cara a meta para lograr los menos puntos posibles para el club y poder así tener opciones de clasificarnos para España, pero la gente estaba muy fuerte y tuve que conformarme con el puesto 25º y 14º vasco. Fue suficiente ya que Gorka, que fue muy valiente desde el principio, consiguió entrar dos posiciones más tarde. Iker Gallego entró en 57º lugar y eso nos dio la 3ª plaza. 



En féminas Saioa también se clasificó, haciendo una carrera muy inteligente aunque un tanto arriesgada dando la cara todo el rato. Corre "fácil" y eso se nota en el asfalto y también aquí en el cross.



CLASIFICACIÓN

La verdad es que estoy muy contento con el resultado, sobre todo porque esperaba rendir peor, pero se ve que los entrenamientos han sido buenos y todo apunta a que este año, aunque un poco más viejo, estoy un puntito mejor que el pasado, ¡espero que siga así! Como siempre gracias a los que vinisteis a animar, aunque el circuito quedara un poco lejos de las gradas...

Sé que el otro día casi me despedía del cross por este año, pero no es así, ya que aún queda ese Campeonato de España que se celebrará en Madrid, ¡con lo que me gusta a mí ese sarao!


lunes, 25 de enero de 2016

Campeonato de España de Media Maratón

El domingo se disputó el Campeonato de España de Media Maratón, concretamente en Santa Pola (Alicante), ¡qué gozada es irse a correr tan lejos! A mí me encanta, son viajes express, condicionados siempre por el trabajo, pero que quizá por ello son siempre tan emocionantes.

Nunca había participado en este Campeonato, pero después del descalabro de Vitoria y de haber entrenado como nunca necesitaba algo así. Y allí fuimos Unai, Pedro, Saioa y yo. Nos alojamos en Alicante desde el viernes, para poder correr un poquito el sábado e ir cogiendo sensaciones de cara a la carrera.



El sábado rodamos suave al mediodía y las sensaciones no eran las mejores, como siempre entran dudas, pero se van disipando con una cerveza mientras hacemos cuentas de ritmos, de kilómetros... El ambiente en Santa Pola era increíble, 9000 atletas y entre ellos muchos conocidos, Dolores Marco, que ya la conocemos de correr por Noja con ella, Iban Rodriguez y Alberto Alba de Vitoria. No faltaron tampoco Marc Hurtado y el mítico Martin Fiz. Aquí estábamos todos dispuestos a dar lo mejor de nosotros.



Y por fin llegó el día de la carrera. Muchos nervios y muchas emociones cuando Unai de repente nos pone la canción de Rocky. Calentamos un poco y enseguida a la cámara de llamadas. Nos colocamos en la salida casi 10 minutos antes de que dieran el pistoletazo. Fue un momento tenso, ya que se aglomeró mucha gente, pero estábamos en una buena situación y sin darnos cuenta salimos a la aventura.

Primer km en 3:13, y delante mío muchísimas personas. Aquí sí que se corre. Mientras intento pensar con la cabeza con la intención de estabilizarme en los ritmos que habíamos pensado el día anterior. Un paso a 3:20 el km pensaba que era razonable y pronto se formó un grupo en el que iba Martín Fiz y Alberto Alba entre otros. Pero al pasar por el km 5 vi que mejoraba en 13 segundos la marca que tenía pensada (16:27). Así que decidí dejarme ir poco a poco, si tenía que correr solo un rato no importaba, mis sensaciones eran inmejorables.

Cuando me descolgué del grupo vi a Iban y rodamos un rato juntos, me hizo ilusión encontrarme con él, pero desgraciadamente no pudo seguir mi ritmo y en el km 7 ya iba en solitario marcando buenos parciales por debajo incluso de 3:20.

Pronto comencé a recuperar posiciones, fui pasando a bastante gente y volvía a tener el grupo de Martín a tiro. Vi que Alberto también se había descolgado y cuando llegué donde él nos cruzamos unas palabras: "¿qué tal vas Gontzal?" "Bien, voy bien" le dije. Y seguí hacia delante pasando el 10 en 33:13. Cogí al grupo antes del 12 y la cosa iba para 1:10 justito. Pero allí me quedé, esta vez sin la intención de dejarme ir. Y para el km 14 decidí tirar junto con Manuel Guerreiro y nos escapamos unos metros.

En el 15 me esperaba Pedro impaciente, le levanté el dedo pulgar para decirle que todo iba "ok". Iba tan bien que cuando vi el tiempo de paso (49:41) sabía que era cuestión de fuerzas poder bajar de 1:10 y me vine arriba. La cosa estaba muy justa pero Manuel y yo nos entendimos a la perfección cubriendo los dos siguientes kilómetros a poco menos de 3:20. Pero fue a partir del 18 cuando llegó la tortura.



En ese momento mis pies no podían más de dolor debido a las ampollas que se me estaban formando y las piernas ya no estaban igual de frescas que antes. Quedaba poco, eso era la buena noticia. Pronto se empezó a ir el ritmo y ya la cabeza no funcionaba igual que antes. Se me olvidaron todos los tiempos de paso, no podía hacer ya ninguna cuenta con la cabeza y no tenía ni idea de qué iba a pasar.

Vi el crono en el km 20 (1:06:22) y algo me decía que ese era un tiempo tremendo. Manuel se me estaba escapando un poco y yo apreté a tope porque ya estaba hecho. Escuché a Pedro gritar que lo hacía y yo me pregunté: ¿hacer qué? ¿Bajar de 1:10, en serio? No pensaba, corría a muerte y veía muy al fondo el crono. "Uf, no llego ni de coña, ni de coña" Aquellos segundos iban a toda leche, como yo. Pero sí, fueron 5 segundos los que me sobraron para marcar ese sub70. 1:09:56 oficial y 1:09:53 real, 57º en la general y 40º de España. Cansado, con los pies destrozados y feliz, muy feliz.



Di una vuelta enorme para salir del circuito y pensaba que no llegaba a ver a Saioa. Intenté encontrar un hueco entre la gente para poderla ver y vi que cruzaba la meta en 1:23:36, lo que es también una nueva marca personal para ella. Mayor fue la emoción cuando supimos que habían ganado el Campeonato por Clubes.


Y nuestro último compi Unai, también mejoró su marca en más de 7 minutos, marcando 1:43.



No dejaré de agradecer a Pedro la confianza y la preparación que ha sabido llevarme para conseguir esto que he conseguido, además de que nos acompañó hasta Alicante para animar. También a Juanra y Marian que allí estuvieron coincidiendo con sus vacaciones.



Y ya por último queda preparar el Campeonato de Euskadi de Cross, que será en Lasarte. Este año puede que sea el último, si es que no nos clasificamos para el de España y siempre que mi equipo me convoque. Hasta entonces habrá que descansar un poco, ¿o no?

lunes, 18 de enero de 2016

Campeonato de Bizkaia de Cross (12º)

Primer cross de la temporada. Bueno, o cross-trail, porque, como el año pasado, repetimos la jugada en el circuito de Berriz, donde el peligro de lesión es constante durante 5 vueltas. Ya lo comenté la última vez que corrimos aquí, y me sigue pareciendo exactamente lo mismo.

Pero este año iba a ser diferente, no iba a arriesgar nada, porque dadas las circunstancias no merece la pena. El 24 tengo cita otra vez con la Media Maratón y no quería salir a romperme. Así que me dediqué a correr donde se podía correr, sobrevivir en la rampa que nos llevaba hacia el bosque e intentar ser precavido en la dura bajada.

Así que a las 13:00 se dio la salida donde el Durango Kirol Taldea se puso de inmediato a ocupar las primeras plazas. En las dos primeras vueltas pequeñas anduve cerca de la cabeza y disfrutando con el ritmo. Sin embargo, creo que me equivoqué en la elección de los clavos, ya que vi que me resbalaba con más facilidad que el resto.



Llegó la primera rampa y ya mis piernas no iban, casi subía andando y pensé que aún había que pasar por allí 4 veces más. Iba a ser duro. En la bajada me pasaron un montón, y es que además soy muy malo técnicamente. Pero yo fui a lo mío, y corrí después para volver a coger al segundo grupo que se formaba tras la cabeza. 



Se sucedían las vueltas y las sensaciones eran parecidas, pero se cumplió otra vez lo que me suele pasar en las últimas carreras, y es que a medida que va pasando voy encontrándome mejor. Sufrí mucho en las 3 primeras vueltas grandes, donde se me escapó Igor, que hizo una carrera de menos a más, demostrando que los años no le pesan y que sigue mejorando. En esas vueltas tuve una bonita lucha con David Rua y a falta de dos vueltas, me empecé a encontrar mejor y ya solo pensaba en tirar hacia delante. Quizá era un poco tarde porque estaba todo hecho, me situé 12º en la carrera y tenía un bonito hueco detrás. 




En la última vuelta apreté más para ver si atrapaba a Xabier Tijero, pero la distancia era insalvable y él apretaba también, claro. Así que me tuve que conformar con la misma posición que el año pasado, 12º.



Por clubes nos clasificamos segundos, detrás de Durango que estuvo imbatible, y a pesar de alguna baja significativa, ya algo habitual cuando se acercan estas carreras. Destacar el debut de Josu Ronda, que hizo un carrerón y además fue el que cerró la puntuación, junto con Iker, Driss e Isma. Y no me quiero olvidar de los que siempre están y traen tan buen ambiente al club: Iker, Rubén, Adrián, Ángel, Javi, Ruso, Corti, los Asier...  Y a los que siempre animan y vienen a vernos a pesar del frío. Eskerrik asko!




Esta semana toca ser prudentes porque el viaje a Santa Pola es largo y lleno de ilusión. Toca correr con la cabeza, porque las piernas están muy bien. Lo seguiré contando...

sábado, 2 de enero de 2016

San Silvestre Bilbao

Después de tres años corriendo la San Silvestre de Sodupe, por fin volví a la carrera de mi casa, a la de Bilbao. Tenía muchas ganas de correrla, además el año pasado cambiaron el recorrido, saliendo desde Uribitarte y terminando, como siempre, en Rekalde.

Esta carrera nunca se me dio bien. La primera vez la corrí en 2009 y quedé en el puesto 31º, y la siguiente fue dos años después, en la que ya avancé algún puesto hasta el 17º. Así que este año tenía que intentar hacerla bien, primero porque estaba en forma, y segundo porque quería resarcirme de mi mal resultado en la Media de Vitoria.


Así que poco más tarde de las 16:30 se dio la salida. Allí se encontraban los ganadores de los últimos años, Borja Peña y Unai Uriarte. Además se sumaba mucha gente de categoría como Igor García, Iñaki Pujana, Kristian Quintans, Adrián Legasa y un muy compeitivo Jon Enriquez, que desde salida nos dejó claro que iba a ser duro de roer.

La salida fue algo lenta, los dos primeros km los cubrimos a una media de 3:24, así que intenté poner un ritmo más fuerte a la salida del Parque de Doña Casilda. Allí pude tantear un poco a los rivales, pero la gente estaba muy fuerte e iba a ser muy difícil romper la carrera. En la subida a Areilza, Unai volvió a tomar el mando de la carrera y la cosa se tranquilizó, pero pronto Igor, como suele ser habitual en él, se puso a dar la cara y a tirar fuerte del grupo. La cosa ya empezaba a ponerse muy seria.

Ya en Amezola tan sólo quedábamos 5 atletas en la cabeza: Unai, Borja, Igor, Jon y yo. Jon cambió el ritmo para llevarse la meta volante y esto bastó para avivar más la carrera y ya antes de meternos de lleno en Rekalde nos quedamos Unai, Borja y yo. Volví a probar con un poco más de insistencia y por un momento abrí un hueco durante un tiempo. Pero a falta de dos km seguíamos juntos los tres. Unai cambió y yo me fui con él. Volví a cambiar y ya solo era cosa de dos.

Antes del último giro parecía la definitiva, un ataque de Unai me hizo esforzarme al máximo. Vi que Borja no nos cogía y que el 2º puesto parecía tenerlo asegurado. Pero yo quería ganar en mi casa, en Bilbao, por una vez y esa idea me rondó la cabeza con insistencia. Unai siempre me ha ganado y sabía que era muy difícil poder sorprenderle. En el penúltimo giro antes de meta noté que aflojó un poco el ritmo, yo estaba sufiendo mucho pero decidí echar todo lo que tenía en los últimos metros. La cosa funcionó. Abrí un hueco importante para poder entrar disfrutando de la victoria en esta carrera tan especial.

Siempre es difícil ganar, pero esta quizá haya sido la más complicada. Y vencer así, con estos pedazo de atletas, hace que recuperes la confianza. Segundo fue finalmente Borja Peña, que adelantó finalmente a Unai Uriarte poco antes de cruzar la línea. Cuarto fue Igor, antiguo compi de entrenos, vaya ritmo tiene este año, los años no parece que le pesen. Zorionak!!



Al final entré en la meta con un tiempo de 25:20, que me dio una media de 3:14 para los casi 8 km de recorrido. ¡La confianza otra vez a tope! Siempre es difícil ganar, y de momento llevo venciendo en dos san silvestres consecutivas en lugares diferentes No creo que pueda repetirse, así que le doy el doble de valor. 

Dentro de nuestro grupo de triatlon tengo que nombrar especialmente las actuaciones de Alberto e Iñaki, que están encontrando un punto muy bueno de cara a su temporada. 



¡Saioa También consiguió ganar! La única chica que bajó de 30 minutos. ¡¡Este año es el suyo!!



Ahora toca centrarse en los crosses, pero no quiero dejar escapar la oportunidad de bajar mi marca personal en la Media Maraton. Después de la debacle de Vitoria quiero hacer un buen papel en Santa Pola. Esta vez, sin conocer a nadie en la salida, espero poder estar a la altura y buscar esa marca que lleva escapándose tanto tiempo. No queda otra que seguir avanzando, ganas no me faltan.

¡Feliz año a todos!

lunes, 14 de diciembre de 2015

La media me golpeó duro

Ayer sufrí uno de los peores momentos de mi vida deportiva. Podría hacer un resumen de la carrera, pero para mí todo terminó en el km 10. Al igual que el año pasado, el flato me pegó duro poco antes de ese punto y todo se fue al traste. Eso sí, en la edición anterior pude controlarlo y llegué en una buena posición y con un tiempo que sabía que este año podría mejorar.

Y la cosa pintaba bien, demasiado bien para ser real. Yo tenía la idea clara de ir a arriesgar, así que salí fuerte con la cabeza. Y es que después de correr la Santurce a Bilbao como el otro día estaba muy motivado. Así se iban sucediendo los km y en el 5 ya vi que iba un poco fuera de control. Mi intención conservadora era pasar por este punto en 16:20 - 16:30, pero iba 40 segundos más rápido y la cosa empezaba a liarse. Pero poco más tarde tuvimos un parón que me sirvió para coger aire e ir un poco más cómodo. La verdad es que esperaba a que Gorka Lucena, con el que compartí posición dos semanas antes se descolgara conmigo y pudiéramos hacer la carrera un poco más amable.

Y así fue, pasado el km 8 donde ya empecé a sufrir un poco de flato los dos nos descolgamos de la cabeza. No obstante, el ritmo seguía siendo fuerte, aunque ya se estaba estabilizando. Ya en el km 10 el dolor empezaba a ser insoportable y me paré. Traté de acompasar la respiración y miré hacia atrás, donde venía un grupo de 3. Reanude la marcha con ellos y me hizo especial ilusión que la gente que presenció mi parada comenzara a aplaudir. Fue un momento dulce, y me quise incorporar con ellos. Aguanté un par de km con ellos pero aquello era insufrible, tenía que volver a parar. Sentía que se me escapaba todo, después de tantos entrenamientos, de esperar esta carrera más que ninguna... Todo se iba al traste. Cuando vi al grupo de Unai Uriarte, con Gorka Bizkarra, Sergio y los demás que me animaron quise volver a coger el tren. Allí se iba cómodo, de piernas iba genial, pero no había forma de coger aire, estaba fuera de carrera y la cabeza ya pensaba en la retirada.

Primeros km con la cabeza de carrera

Volví a parar en el 14, ya definitivamente. Me senté en la acera mientras veía a los atletas pasar. Me levanté y volví sobre mis pasos a esperar a Saioa, quizá con ella sí podría terminar la carrera. Por la cabeza me pasaron infinidad de cosas. Mi padre que había venido a verme, mi entrenador, Javi, Kepa, todos... Estaba siendo una situación muy dura. Mientras caminaba en sentido contrario me acordé de lo que había luchado y de que existen más carreras, más objetivos... Mientras, se estaba acercando la liebre de 1h20 y me acordé de Santa Pola y de que había pedido unos días libres en el trabajo para poder ir. Vaya, pero tenía que bajar este año de 1h20 para poder competir en el Campeonato de España. Así que por qué no...

Con Gorka Lucena ya descolgados

Me enganché a ese grupo, el costado ya no me dolía tanto. Era hora de apretar otra vez. Había parado el reloj y minutos antes estaba casi quitándome el dorsal. Le pregunté a un chico a ver qué tiempo llevaba en su reloj. 55 minutos y pico por el km 15. Empecé a correr y otra vez volví a ser yo, aunque lejos de mi ritmo incial fui adelantando a gente y reencontrando sensaciones. Por suerte Pedro y Álex estaban con la bici y pudieron darme ánimos para acabar en buena parte del recorrido. Esto me hizo recuperar la ilusión y terminar la carrera en 1:17:51, que curiosamente no es la peor marca en media maratón desde que estoy federado.

Hoy, con la mente fría y las ideas más claras saco varias conclusiones:

1. Tengo que controlar esto del flato.
2. En esta época del año tengo que ser más coherente con mis ritmos y quizá no arriesgar en una media. No puedo pretender tener el mismo ritmo que tengo en primavera-verano y tengo que ser consciente de mis limitaciones.
3. Está claro que tengo un ritmo bueno de carrera y que estoy en forma (pasé el 10 en 32:30).

Esto es parte del deporte, y creo que hay que pasar por aquí alguna vez. Pero espero que no sea el factor común en Vitoria... Por suerte ya tengo un nuevo objetivo, y si no es ese habrá otros. No queda otra que seguir entrenando, porque esto no ha acabado.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Santurce a Bilbao (21º)

Poco más de un mes había pasado desde mi última competición, y por fin llegaba la Santurce a Bilbao, una carrera en la que debuté el año pasado con un puestazo (18º) y que este año tenía ganas de repetir. Y es que esta es una carrera muy especial por dos motivos. Primero, porque sale del lugar donde entreno habitualmente y de donde es el club al que pertenezco desde hace ya 5 años. Y segundo, porque termina en mi casa, en Bilbao.
 
Así que allí nos presentamos Saioa, su hermano Unai y yo, y pronto nos encontramos con más gente, Maite, Igor, Álvaro... Fuimos a calentar con muchos nervios y a las 11 ya estábamos colocados en la primera línea de salida. Allí, además de los africanos había gente de mucho nivel, y las cosas iban a estar como siempre muy difíciles.
 
 
 
Se da la salida y me coloco detrás del primer grupo junto con Gorka Lucena, y pronto se nos unirían El Manaia, Diego Cuadrado y Ion Garraus. La carrera ya estaba rota, por delante ya se fueron Marc Hurtado, David García y Oier Ariznabarreta con los africanos a un ritmo que a día de hoy está lejos de mis piernas. Por detrás los atletas de la blanca: Iban Rodríguez, Alberto Alba, Endika Donnay y compañía nos seguían a pocos metros.
 
 
Así que la estrategia estaba más o menos clara, aguantar y aguantar. Y lo cierto es que me estaba costando, no terminaba de encontrar un ritmo cómodo ya que Gorka me exprimió mucho al principio y hasta que no bajó un poco el ritmo no pude ir con mejores sensaciones. Fue ya en el km 5 cuando empecé a dar la cara y di relevos muy largos. Este año se notaron dos factores: primero, faltaba en este grupo un comandante como lo fue Fonta un año antes, que nos llevó a un ritmo infernal hasta el km 10, y por otro el viento que soplaba de cara. Nos sucedimos bien en los relevos, pero nos costaba hacer hueco. Diego se había quedado y entre los 4 intentábamos abrir más hueco.
 
 
 
Antes de llegar a Barakaldo decidí dar un puntito más a la carrera tirando fuerte con el único objetivo de que no nos cogieran por detrás. Se me hizo especialmente duro el paso por Barakaldo hacia Lutxana, pero allí estaba Jorge animando y me vine arriba. Mi aita estaba con la bici sacando unas fotos y de paso dándonos alguna referencia. Estas son las cosas que te dan alas y yo iba muy sobrado la verdad. Estaba disfrutando. Escuché mi nombre en el avituallamiento, allí o faltaron muchas de las chicas que entrenan con Pedro, además de Javi, una gozada.
 
 
 
Cuando llegué a Zorroza me acordé del año pasado, donde decidí entonces romper el ritmo para irme en solitario. Escuché a Gotzon, a Nuria y a Ane pero esta vez decidí esperar un poco más para probar a la gente. Después de la cuesta del Bidegorri apreté para ver quien me respondía. Tan sólo Gorka se pegó a mí. Ion ya se quedó y El Manaia nos seguía a unos metros. Le invité a Gorka a que me diera algún relevo, pero dudó y lo comprendí. Hablamos y me dejé pasar por él poco después. El Manaia nos echó mano a la altura del Guggenheim y ya era sólo cosa de 3. Pero yo tenía claro que quería que entrásemos juntos, somos del mismo equipo en la carrera de casa. El Manaia no lo entendió y nos dio el hachazo que estaba esperando justo al final de la cuesta que daba a Mazarredo. Gorka no le podía seguir y yo decidí quedarme con él. Además quería disfrutar de la entrada a meta, con tanta gente viéndonos.
 
 
 
Finalmente terminé 21º en la general y 4º vasco junto con Gorka, muy parecido al año pasado, así que muy contento. Desde aquí quiero acordarme de Alberto, seguro que bajas de 1:30 en la media, después de lo que demostraste ayer. Saioa, que hizo un minuto y pico menos que el año pasado y estaba realmente difícil con el viento de cara... En tus piernas está la marca, ahora sólo hace falta que esté en tu cabeza.