Segunda participación en la San Silvestre más antigua del estado. El año pasado ya me atrajo la animación, el nivel que atesora y la organización tan cuidada.
Este año tuve la suerte de que Oskar me acercara junto a Ander y Cristian, que correría la prueba de veteranos. Y como llegamos pronto tuve tiempo de coger el dorsal y tomar el café de rigor sin estrés.
Las cosas ya no prometían tan felices como el año pasado, porque este año había un total de 43 inscritos (que después serían muchos menos) y el nivel había subido un punto más con respecto a la pasada edición. Chakib, los hermanos Larrea, Herran, Fidalgo, Goitisolo... Y después una buena lucha entre el resto de atletas vascos... Vamos que la cosa no estaba para muchas bromas.
Calenté a mí bola buscando sensaciones. No me encontraba tan mal después de las ultimas carreras, aunque eso iba a cambiar una vez comenzada la carrera.
En la salida estuve charlando un rato con Pablo, que había sido segundo en Beasain igual que el año pasado y le deseé suerte, una pena que se repitiera exactamente lo mismo. Ánimo txapeldun!!
La salida, al contrario que el año pasado, fue un poco caótica, con mucha gente queriendo coger posición. Me costó un poco encontrar el ritmo hasta que enganché un grupo con Diego, Torres y Aimad. Pero este año Diego está más fuerte que el vinagre y yo no tenía las piernas del año pasado, y al paso por el ecuador tuve que dejarle marchar.
Me quedé en persecución junto a Aimad y cogimos a un par de corredores, lo que me dió alas para seguir luchando.
A falta de dos vueltas me empecé a encontrar mejor y veía que mis compañeros flojeaban algo, por lo que incrementé un poco el ritmo y vi que podía intentar llegar así a meta.
Y tuve que apretar, porque por detrás tenían su pelea particular y sabía que iban a esprintar entre ellos. Así que no me pude relajar por lo que una vez más llegué muerto a meta en 16ª posición y 8° vasco, unos 10 segundos más lento que el año pasado.
Sabor agridulce por haberlo hecho pero, y aquí veo dos factores: la carga de carreras por un lado, y la preparación de la media maratón por otro. Aunque de fondo estoy genial estoy más lento. De las posiciones no hablo, la participación ha mejorado, los atletas jóvenes nos van relegando y además son mejores. Mientras tanto sigamos luchando juntos a ellos.